¡Momento de Lectura! Mirando desde el corazón

Alguna vez en un bosque vivió escondido un hombre.

A quien le gustaba nadar en un lago. Enfrente había un gran castillo donde vivía una princesa llamada Ave, a quien el admiraba y de quien estaba enamorado.
Ella, un día de los tantos que salía al balcón a escuchar el trinar de los pájaros, se asomó, tropezó y cayó al agua. Él, al ver la situación atinó a socorrerla, y como debía ser auxiliada lo más rápido posible y el lugar más cercano era su casa, la llevó para curarla.



En unos días ella reaccionó y al despertar no recordaba nada, perdió la memoria. Él le cuenta entonces lo sucedido y ella le agradece por su atención y amabilidad.



Sorprendido porque la princesa no se escandalizó al verlo, es en ese momento cuando ella le cuenta que había nacido ciega, pero que sus padres le habían enseñado todo lo necesario para que se condujera sola. Luego deciden volver al castillo y él le acompaña hasta la puerta por la cual ella ingresa. Todos los guardias, junto a los padres, la reciben felices porque hacía días que la estaban buscando y temieron lo peor.

Ella pregunta por la persona que la trajo, y como se había marchado, manda a los guardias a buscarlo. Los custodios encuentran al hombre y se asombran por su aspecto, y a la vez piensan que se hacía realidad el mito del pueblo que decía que en el bosque existía un monstruo de dos cabezas.
Horrorizados huyen y le cuentan inmediatamente a la princesa, a lo que ella responde: tráiganlo igual y hagamos un banquete en su honor, porque él me ha salvado la vida y “lo más bello es invisible a los ojos”




FIN

Moraleja: “Lo esencial es invisible a los ojos” es una frase autoría del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry. Significa que el verdadero valor de las cosas no siempre es evidente. La frase aparece en El principito, narración breve sobre la importancia del amor y la amistad.

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